Viajeros de todo el mundo sueñan con visitar el Lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. En estos remotos lares, en el altiplano entre Perú y Bolivia, la cultura viva converge con el dramático terreno. Las culturas Aymaras y Quechuas continúan existiendo silenciosamente, como lo han hecho por siglos, en sus pequeños pueblos dispersos alrededor del lago.
Cerca de uno de estos caseríos, en la península de Chucuito, en la costa peruana del lago Titicaca, Andean Experience ha creado Titilaka.
Cómo llegar:
Desde el aeropuerto de Juliaca o la estación de tren de Puno, una Land Rover o automóvil similar trasladará a los visitantes por una hora, a través de una carretera que cruza la puna, hasta llegar al pintoresco puerto, un perfecto comienzo para esta auténtica experiencia. Se puede llegar a Titilaka en aproximadamente 5 horas, desde Cusco por tren o autopista, y 6 horas en auto desde Arequipa. También es posible llegar desde Bolivia.